Desde que nace un perro en Fundappas, se inicia un proceso riguroso para garantizar que cumplan con los más altos estándares de calidad. Nuestra escuela se encarga de criar labradores puros, lo cual nos permite conocer su genética y evitar futuros problemas de salud. Además, durante los primeros meses de vida, los cachorros reciben cuidados veterinarios y también reciben lo que llamamos “estimulación temprana”, un proceso esencial para su desarrollo.
Una vez que los cachorros están en la escuela, comenzamos la búsqueda de socializadores, quienes desempeñan un papel fundamental en su formación. Estos voluntarios se encargan de educar a los perros en rutinas y comportamientos básicos, llevándolos consigo a su trabajo, al cine, a estudios, transporte público, supermercado, etc. Cuantas más experiencias vivan, mejor preparados estarán para guiar a un usuario en el futuro.
La selección de los socializadores es crucial, y una vez elegidos, se les entrega al cachorro junto con todos los elementos necesarios para su cuidado. Además, asisten a talleres en la escuela para aprender técnicas específicas que luego aplicarán en sus hogares con el perro. Su rol es de gran importancia, ya que de su trabajo dependerá el éxito del perro de asistencia para una persona con discapacidad visual o un niño/a con TEA.
Después de completar su entrenamiento con el socializador, el perro regresa a la escuela para recibir un entrenamiento más avanzado, llevado a cabo por nuestras instructoras y entrenador. Durante un período de entre 5 a 7 meses, se les enseñan habilidades y comportamientos específicos, preparándolos para enfrentar distintas situaciones y convertirse en compañeros confiables para los usuarios.
Una vez finalizado el entrenamiento, Fundappas realiza una selección cuidadosa entre los postulantes para asignar un perro a un usuario, y así comienza la etapa del “acople”.
Durante este período, tanto el usuario como el perro se acostumbran el uno al otro, estableciendo un vínculo especial y duradero. Una vez completada esta etapa, el perro pasa a ser responsabilidad del usuario, brindándole asistencia y mejorando notoriamente su calidad de vida.
Cuando el perro cumple su rol como perro de asistencia, llega el momento de la jubilación. En estos casos, el usuario tiene la opción de quedarse con el perro como mascota, o bien, Fundappas se encarga de encontrar una familia amorosa que le brinde los cuidados y mimos que se merece.
Es importante destacar que durante todo el período de socialización, Fundappas cubre todos los gastos relacionados con la atención veterinaria, vacunas, antiparasitarios, comida, collares, juguetes y transportadoras. Nuestro compromiso es brindar un servicio integral y garantizar que cada perro esté en las mejores condiciones para cumplir su importante labor.
En Fundappas, creemos en el poder transformador de los perros de asistencia y su capacidad para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad visual y los niños/as con TEA. A través de un proceso cuidadoso y dedicado, logramos formar perros de asistencia excepcionales, capaces de brindar apoyo y compañía incondicional.
¡Uniendo la pasión por los perros con el compromiso por la inclusión, Fundappas sigue cambiando vidas!